Ruta del agua de Mondoñedo

 
Senderismo

Esta ruta circular nos lleva por el maravilloso valle del río Valiñadares, desde la histórica Mondoñedo, villa natal de escritores y músicos, hasta la Cova do Rei Cintolo, una de las joyas geológicas de Galicia. A través de ella descubriremos la importancia del agua y del bosque de ribera, y disfrutaremos de la hermosa cascada del Salto de Coro.

Fonte Vella (Mondoñedo)
Plaza de la Catedral (Mondoñedo)
10,1 Km
3 h 25 min
Ruta circular
Dificultad
Global
Baja

Comienza la ruta en A Fonte Vella, construida en 1548 por orden del obispo Diego de Soto. Esta preciosa fuente resolvió los problemas de abastecimiento público de agua en la villa, ya que aprovechaba diversos manantiales, proporcionando agua todo el año. Un gran arco abovedado y escalinatas, constituyen su principal característica, contando con inscripciones alusivas al tiempo de su fundación, así como el escudo imperial de Carlos V, y otros relativos a la estirpe del obispo fundador.

Álvaro Cunqueiro, cuya casa natal está enfrente a la fuente, escribió sobre ella: "Si viniera a las fiestas de San Lucas un perfumista de París yo le llevaría a la Fonte Vella, para que aspirara lentamente el aroma a hierba recién cortada, y partiendo de él inventara un perfume de otoño...”

Después del inicio en A Fonte Vella, ascendemos por calles empedradas hacia un camino con la ruta señalizada a la izquierda y que nos muestra desde las alturas hermosas panorámicas sobre las torres de la catedral y el casco antiguo de la villa de Mondoñedo.

La ruta continúa, acercándose al río Valiñadares y pasando por aldeas como la de Supena, que conservan su arquitectura tradicional y que forman parte de un paisaje agro-ganadero que se está perdiendo, y también por bosques autóctonos en los que crecen árboles diversos como el roble, el avellano o el acebo, acosados por las plantaciones de eucalipto.

Cova do Rei Cintolo: una maravilla subterránea natural

Pasando Supena, donde se encuentra la emblemática fuente de los “Montañeros Celtas”, seguimos ascendiendo hasta llegar a la cueva que fue descubierta al mundo científico por José Villaamil y Castro, que en el 1873 publica su primer plano. Posteriormente, a mediados del s. XX fue explorada a fondo por el “Club Montañeros Celtas”.

Las cuevas cársticas son formaciones escasas en Galicia y en ellas la acción del agua filtrada de la superficie - que en este caso acaba formando el río Celtas - a lo largo de millones de años fue diluyendo las calizas y dando origen a corredores, galerías, salas y formaciones de una belleza y espectacularidad inolvidables: estalactitas, estalagmitas, coladas, columnas, banderas, gours, excéntricas...

En el pasado probablemente estuvo habitada, pues se encontraron restos humanos datados a finales del Paleolítico Superior y una punta de flecha tallada en sílex.

El Rei Cintolo y la leyenda de Xila

La leyenda del Rei Cintolo cuenta que tenía una hija llamada Xila, que tenía numerosos pretendientes, pero su corazón estaba comprometido con Uxío, un joven conde, más noble y honesto que rico. La boda estaba fijada, cuando el hechicero Manilán amenazó al Rei Cintolo con arrasar el Reino y matar a sus habitantes si no accedía a que su hija se casase con él. Entonces, el valiente Uxío retó a Manilán, acabando con el brujo tras una dura lucha. Pero antes de morir, el hechicero había dejado preparado su hechizo por lo que, a su muerte, el reino entero sería arrasado con un gran estruendo, siendo devorado por las entrañas de la tierra. Finalmente cuando Uxío regresó, después de derrotar a Manilán, se encontró con la entrada de unas hermosas cuevas. El joven conde, lleno de tristeza, entró dentro de la cavidad en busca de su amada y nunca regresó.

El Salto de Coro está escondido y cuidado por el bosque de ribera

Desde aquí descenderemos hacia Supena y Barral por un tramo asfaltado, y después siguiendo el camino señalizado bajaremos por el pendiente sendero de las Siete vueltas. Llegamos así al pie del Salto de Coro, una hermosa cascada, que tras caer unos 10 m por una pared de esquistos forma una poza en un fantástico paraje, rodeado de abundante vegetación de ribera.

El camino seguirá bajando por las escaleras hasta conectar con el río Valiñadares y siguiendo el río, llegaremos al Barrio de Os Muíños, formado por canales de agua que la conducían a varios molinos hoy sin uso.

Desde aquí continuamos hasta el final de la ruta, en la plaza de la Catedral de Mondoñedo.

Lectura de la ruta

Visita este enlace para saber cómo leer un archivo .gpx y poder seguir el trazado de la ruta.