Geoturismo

 

Las formas de la costa son un testimonio de la evolución del relieve. La bella costa gallega es el resultado de la interacción de varios factores, como el sustrato geológico, la exposición a los vientos, la fuerza de las olas o la influencia de las mareas.

La costa rocosa, tiene en A Mariña Lucense su máxima y magnífica expresión, la Playa de As Catedrais, con arcos y grutas como consecuencia de los ataques de las olas del mar y del viento.

En la costa cantábrica, predominan las cuarcitas, los esquistos y las pizarras, que son rocas del período Paleozoico, hace unos 400 millones de años, y sufren metamorfismos que presentan grandes pliegues y encabalgamientos. Las diferentes durezas que presentan estos materiales hacen que algunas áreas se erosionen más fácilmente que otras. El granito o las cuarcitas, por ejemplo, son rocas mucho más duras que las pizarras. La erosión de estos sustratos, el transporte y depósito de los sedimentos, tanto orgánicos como inorgánicos, han dado lugar a las diferentes formas que se encuentran hoy en nuestra costa.

Distintos ayuntamientos de A Mariña, como Burela, O Vicedo o Ribadeo, promueven rutas geológicas para descubrir esas bellezas naturales que pueden tener millones de años. Aunque algunas de ellas se pueden realizar de forma autoguiada, también se organizan rutas guiadas de forma amena y didáctica por expertos en gelogía de Galicia. Para inscribirse puede solicitar más información en las Oficinas de Turismo municipales.