Faro

Faro de Punta Roncadoira

Su situación en Punta Roncadoira, le da nombre, refiriéndose al ruidoso sonido que produce el mar bravo y batido. Desde el faro podemos observar un hermoso paisaje costero. La torre a 94 m sobre el nivel del mar, alcanza con su luz una distancia de 21 millas, convirtiéndose así en una guía luminosa e indispensable, para la navegación marítima.

La costa de Xove es abrupta, accidentada, con islotes y con una climatología muy adversa en ocasiones, con temporales, nieblas... por lo que resulta muy peligrosa para la navegación de los barcos. A lo largo de la historia se produjeron muchos naufragios, hay más de una veintena de pecios hundidos documentados, entre ellos el “Honor”, hundido en Lago en 1544. 

Ante esta situación el 24 de julio de 1974, la Dirección General de Puertos autorizó la construcción de este faro como enlace entre los faros de San Cibrao y Estaca de Bares, y como luz que permitiría un mejor reconocimiento de la entrada a la ría de Viveiro y San Cibrao. El faro de Roncadoiro alumbró definitivamente  el 10 de abril de 1986. Rematado en una torre cilíndrica de 12,70 m de altura y 3 m de diámetro, con una linterna de 2,25 m de diámetro y lámparas halóxenas de 250W , alcanza 21 millas con la característica de destellos aislados cada 7,5 segundos.

La vista desde el faro ofrece un maravilloso paisaje marítimo y un excelente observatorio de aves marinas.

Desde los miradores de Nacente y Poñente las vistas panorámicas resultan inmejorables de las islas Coelleira, Ansarón, Farallóns, así como de los islotes Os Netos, y al Oeste los elevados y recortados acantilados de Estaca de Bares, y al Este los acantilados de papel del Cabo Morás.