As Carolas en la memoria de A Mariña . Un reconocimiento a las "señoras de los baños" de septiembre
La relación entre la costa y el interior es un hecho inevitable. Como las personas, los territorios encuentran conexiones y tejen redes para el mutuo beneficio. Las Carolas o Canouras, representan y sintetizan esa conexión. Mujeres que se acercaban a la costa para descansar y recibir los beneficios que reporta el mar en la salud y que traían consigo los productos de la tierra y la personalidad propia de los paisajes rurales del interior de la provincia.
En A Mariña trabajamos por el turismo sostenible. En fomentar una actividad respetuosa en el presente y que ponga también en valor nuestro pasado, recuperando y reivindicando las piezas que conforman nuestra historia. En ese contexto nace el reconocimiento a figura de las Carolas o Canouras a través de una pieza de cerámica Sargadelos motivada como regalo institucional de promoción del destino y presentada en FITUR 2026. La iniciativa surge del vigente Plan de Sostenibilidad Turística en A Mariña, financiado por la Xunta de Galicia, la Secretaría de Estado de Turismo y la Mancomunidade de Concellos da Mariña.
La historia de Sargadelos en A Mariña se remonta a finales del siglo XVIII. Un complejo industrial iniciado por Raimundo Ibañez y que de la mano de Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane, ya en el siglo XX, se convierte en un referente del diseño y la divulgación de la cultura gallega, siendo una seña indiscutible de nuestra identidad.

Orígenes del turismo
Los orígenes del turismo en A Mariña se remontan a mediados-finales del siglo XIX cuando hasta nuestra costa llegaban veraneantes en la temporada de los baños, como se conoce por crónicas y anuncios publicados en la época. Familias de clases altas acompañados por sus criados, procedentes de Lugo, León, Valladolid o Madrid y también de la comarca que venían en los meses de julio, agosto y septiembre. En el mes septiembre llegaban también a nuestras playas gentes agricultoras de los entornos desde las zonas del interior para tomar los baños.
Los beneficios de las aguas fueron un reclamo para cientos de mujeres que tras las agotadoras tareas de labranza y de sostener sobre sus hombros los hogares, organizaban las maletas y viajaban -casi siempre sin sus hombres- hacia el sanador poder del mar, casi mágico, para descansar y regenerarse, cuidando su cuerpo y su alma.
A donde y con quien
Estas mujeres del interior de A Mariña y de la provincia de Lugo (Meira, Riotorto, Castro de Rei, A Pontenova, A Pastoriza, Mondoñedo, Abadín, Ourol...) venían incialmente a Ribadeo, Viveiro, Barreiros y Foz con sus familias, hijos y hijas, vecinas y amigas, a tomar los 9 baños de mar en el mes septiembre, una vez finalizada la recogida de las cosechas de verano, hecho la malla y la siembra de nabos.

¿Por qué?
Los tradicionales baños de mar eran prescritos por facultativos y recomendados por amigas, vecinas y familiares, y en el caso de Barreiros, por ejemplo, se complementaban con las aguas mineromedicinais de la "fonte do ferro" en Santo Estevo do Ermo.
Los baños, asumidos con cierta ritualización, eran recomendados para combatir el bocio, tratar problemas circulatorios, reumáticos, de piel... y para los niños se entendía que favorecía el crecimiento y, en general, fortalecía el sistema inmune, prevenido de enfermedades el resto del año.
En Ribadeo comenzó a funcionar en la primera década del siglo XX la Casa de baños “La Cantábrica” ubicada sobre la antigua playa de San Miguel, donde la gente pagaba por recibir el servicio de los baños con agua de mar caliente o de la sala de aparatos hidroterapéuticos como los llamados “chorros”. Otras personas tomaban directamente los baños en la propia playa de San Miguel o en la del Cargadeiro o los Bloques, las más próximas y accesibles a pie desde villa.
El nombre
Según el lugar de destino, las “señoras de los baños” eran conocidas como Canouras en la zona de Ribadeo, Canónigas o Carolas en las zonas de Barreiros y Foz, y en Viveiro se conoce también el apelativo de Carrachentas, nombre cuya origen tiene diferentes teorías, siendo una de ellas la de unos pájaros, las "pegas carachentas" que venían en bandada en septiembre a la zona.

Costumbres y consumo
Decir que muchas de estas mujeres venían con provisiones de alimentos (pan, tocino, jamón, chorizos, etc..) que autoconsumían ou daban a los caseros -posiblemente como parte de pago-. También traían dinero en efectivo que invertían no solo en transporte para llegar, sino también en comidas y en el comercio local, por lo que claro está que su poder adquisitivo era suficiente para afrontar este tipo de gastos.
Estos viajes fueron prolongados en el tiempo, teniendo lugar desde mediados del siglo XIX y hasta bien entrada la década de los 50. Una tradición extendida a otras zonas de Galicia, donde eran llamadas Catalinas en A Coruña o Poubanas y Mantidas en las Rías Baixas.
Investigadores y divulgadores
Son muchos los testimonios recogidos por escritoras/es e investigadoras/es de la zona sobre este tema tan apasionante que nos lleva a los orígenes mismos del turismo en A Mariña. Por ejemplo, esta cita del escritor Álvaro Cunqueiro Mora publicada en el artículo Retablo del verano (La Noche. 1948, 9 de julio) y recuperada en el libro “Una historia del mar de Foz” de Xoán Ramón Fernández Pacios.
“aquí a las montañesas que bajan a Foz a bañarse, las llaman Canónigas. Traen sus grandes panes de centeno, sus palmos de tocino, sus quesos de dorada corteza. Se bañarán nueve días, en una medicación casi pitagórica ... canónigas rituales, remojándose nueve veces contra el ramo cativo, la crisípela, las verrugas, los romadizos y el mal de ojo”.
La memoria de las Carolas sigue siendo recuperada por investigadores y divulgadores y puesta en valor por ayuntamientos costeros de A Mariña como Ribadeo que a través del programa “Baños de mar” puesto en marcha en el año 2023 por la Oficina de Turismo y que incluía diversas e interesantes acciones como conferencias, coloquios, cuentacuentos, visitas guiadas, conciertos y baños colectivos.
Aquí dejamos algunas fuentes de información que puedes visitar para conocer mejor el mundo de las carolas o canouras y los inicios de nuestro turismo:
- A xénese do Viveiro contemporáneo. A Restauración. Unión Comercial, 1991. Carlos Nuevo Cal.
- Las fiestas de Viveiro en honor de San Roque se celebran por primera vez a finales del siglo XVI (Baños, romerías, canónigas...), La Voz de Galicia-A Mariña, 11 agosto de 1988. Carlos Nuevo Cal.
- Viveiro un turismo centenario. Suplemento promocional (Fitur), 28 xaneiro de 2005. Carlos Nuevo Cal
- As Carrachentas (2008) Fina Roca Díaz. Editorial: Estabañon
- Artículo de Emilio Xosé Ínsua (2014) - Bañistas labregas no mar galego de onte
- Unha historia do mar de Foz (2024). Xoán Ramón Fernández Pacios. Editorial: Lar Libros
- Entrevista de Mariña Marbillosa a Noemí Díaz Orol, investigadora da figura das Canouras en Ribadeo. (2025)
- Blog privado con distintas entradas relacionadas co tema dos baños de mar en Galicia e específicamente en Ribadeo. Creado por José María Carricoba Armesto. https://ascanouras.blogspot.com
Y si conoces otras fuentes, puedes escribirnos y colaborar en recomponer entre todos esta pieza tan hermosa de nuestra historia turística y cultural.
* Fotos cedidas por la familia de María Ledo Expósito, natural de Argomoso, Mondoñedo que de casada marchó a Xemil, Pastoriza.
